CUENCOS TIBETANOS - VIBRACIONES SANADORAS

Los cuencos o campanas tibetanas están hechos a mano en la zona del Himalaya. Se componen de una aleación de siete metales: oro, plata, hierro, cobre, estaño, plomo y mercurio. Esto hace que tengan un sonido rico en tonos armónicos y abundantes vibraciones. Cada cuenco tiene un sonido único que produce unas vibraciones (alfa y delta) que facilitan que podamos llegar a unos estados de gran relajaciółn en poco tiempo.

Una sesión de sonido y vibración nos ayuda a alcanzar un estado de relajación profunda que facilita que nuestro cuerpo y nuestra mente descansen, se renueven, recuperen su energía y nos llenemos de paz y armonía. Las vibraciones producidas por el cuenco hacen que nuestro cuerpo, los músculos, óirganos, tejidos, etc., vibren produciendo un masaje a nivel interno que armoniza nuestros ritmos orgánicos, cardíaco, respiratorio, mental, etc.

Si habéis visto el efecto que tiene las vibraciones en el agua, los experimentos de Maseru Emoto, podréis imaginar el efecto de los Cuencos Tibetanos sobre el organismo que está compuesto por un 70% de agua.

Las vibraciones sanadoras de los cuencos contribuyen a que nuestro cuerpo recupere de nuevo su equilibrio y vuelva a funcionar con normalidad. El suave y agradable sonido de los cuencos tibetanos nos "limpia" de nuestro ruidoso barullo mental habitual y nos ayuda a conectar con nosotros mismos, aumentando nuestra capacidad de escucha tanto interna como externa. De esta manera conectamos con nuestra esencia y descubrimos cuáles son nuestras verdaderas necesidades en cada momento.