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Cuencos Tibetanos

Los cuencos tibetanos que utilizo son algo especial porque son antiguos y están hechos a mano. Al estar hechos a mano no tienen una nota musical pura, sino que cada cuenco tiene un sonido único y muy rico en armónicos. Además, los cuencos no siempre suenan igual, depende de dónde lo toques, cómo lo toques, con qué lo toques, la temperatura del lugar, la humedad, la acústica, el entorno y el ambiente, la motivación de la persona que los toca, etc., o sea una larga serie de factores que cambian su sonido, su vibración y por supuesto su efecto.

Los cuencos que utilizo están hechos de una aleación de siete metales: oro, plata, hierro, cobre, estaño, plomo y mercurio. Hay quien asocia estos metales con los siete chakras y con los siete planetas oro-sol, plata-luna, hierro-marte, cobre-venus, estaño-júpiter, plomo-saturno, mercurio-mercurio. Esto resulta curioso ya que algunos cuencos se hacen con los metales de meteoritos caídos en los Himalayas.

Al tocar varios cuencos a la vez se producen acoplamientos y nuevas vibraciones que inundan la estancia de nuevos sonidos y vibraciones. Por esto a veces se dice que recibimos un baño de sonido y vibraciones. Es como si estuviéramos envueltos y flotáramos en medio del sonido y la vibración. Nuestro organismo se ve completamente inundado por su efecto. Al decir organismo me refiero a nuestro cuerpo físico, mental, emocional, causal, psicológico, espiritual. El organismo, que es sabio, absorbe las vibraciones que en ese momento son necesarias para equilibrarse y armonizarse. Las vibraciones producidas por el cuenco hacen que nuestro cuerpo, los músculos, órganos, tejidos, vibren produciendo un masaje a nivel interno que armoniza nuestros ritmos orgánicos, cardíaco, respiratorio, mental…

Cualquier vibración se transmite mejor en un medio acuoso y nuestro cuerpo está compuesto de aproximadamente un 70% de agua, por lo que recibe y transmite las vibraciones con rapidez. Nuestro organismo utiliza las vibraciones para re-equilibrarse, deshacer bloqueos, contracturas, rigideces, liberar obstáculos, liberar emociones, etc. Esto ocurre a nivel físico, orgánico, fisiológico, mental, psicológico, energético, emocional, y espiritual. Es por ello por lo que en algunas sesiones de vibración podemos tener experiencias un tanto especiales.

Como sabemos, el cerebro también es muy acuoso y por eso las vibraciones de los cuencos facilitan que las ondas cerebrales alcancen niveles de frecuencia de muy pocos ciclos por segundo (alfa y theta). Esto nos permite alcanzar estados meditativos en muy poco tiempo.

Existen cuatro tipos de ondas cerebrales:

Beta 15-30 hercios por segundo. Hemisferio cerebral izquierdo. El pensamiento analítico. Los sentidos, tacto, gusto, olfato, oído y vista. La acetilcolina es el principal neurotransmisor.

Alfa 8-14 hercios por segundo. Hemisferio derecho. Estados de quietud, relajación, se integra lo aprendido. Se segrega acetilcolina, serotonina y dopamina. Máximo rendimiento, aumentan los sentidos, se asocia a estados de paz, creatividad, inspiración intuición. Un estado meditativo.

Theta 5-7 hercios por segundo. Hemisferio derecho. Aparece en el proceso onírico, fase REM del sueño. La serotonina es su principal neurotransmisor. Estados mentales muy profundos donde pueden aparecer procesos mentales especiales, como influir sobre procesos biológicos. La videncia aparece en este estado.

Delta 0,2-4 hercios por segundo. Hemisferio derecho. Aparece el sueño profundo, relajación total, aproximadamente una hora y media de nuestro sueño.

Las vibraciones de los cuencos tibetanos nos llevan rápidamente a estados alfa y theta, lo cual favorece estados meditativos y de otros niveles de conciencia. Lo que induce a una mayor relajación, mejora del funcionamiento mental, del aprendizaje y la inteligencia.

En una sesión de cuencos la vibración permanece en nuestro organismo y sus efectos los podemos seguir notando durante días. Podemos incluso oír o sentir la vibración de los cuencos al día siguiente. Después de una sesión de vibración también podemos tener sueños especiales y la facilidad de recordarlos, lo cual está muy ligado a nuestra capacidad de ver las cosas o a nuestra intuición. También pueden aflorar sentimientos o emociones que estaban “dormidas”. Incluso en ocasiones podemos acceder a recuerdos muy remotos de nuestro pasado.

Esto nos lleva a concluir que realmente accedemos a otros niveles de conciencia, que en circunstancias normales no nos es fácil acceder. El resultado es una mayor conciencia y un re-equilibrio general a niveles profundos de nuestro organismo.

Estas sesiones individuales son exclusivas para la persona que las solicita con la intención de que su organismo se re-equilibre físicamente, orgánicamente, mentalmente, emocionalmente y energéticamente.

CONCIERTO DE CUENCOS EN CD

Tengo un CD de un Concierto de Cuencos Tibetanos, Gongs y Voz, que puedes comprar en Âsana.

Esther Jaramago Júarez
Esther Jaramago Júarez
Profesora de Yoga en Asana Yoga

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