Chandra habla de TKV Desikachar, su vivencia da vida a sus palabras
19 julio, 2021
La aplicación de las herramientas del Yoga para promover el bienestar, según la tradición de T. Krishnamacharya y T.K.V. Desikachar.
14 agosto, 2021
Mostrar todo

La atención individual: La esencia del Yoga

Primera Parte

En su esencia, el yoga se dirige a cada persona de forma individual, teniendo en cuenta cada uno de los parámetros específicos de la persona en cuestión. Estos parámetros van desde lo más externo, como el entorno donde vive, hasta lo más sutil e interno, que puede ser su composición interna a diferentes niveles, físico, fisiológico, biológico, o puede ser más sutil, como el mental, emocional, sentimental, incluso espiritual.

El yoga, en su calidad de “atención individual”, ayuda a que la persona adquiera su equilibrio a través de sus propios recursos. Śrī TKV Desikachar definía la buena salud del cuerpo y la mente como:

“La buena salud física y mental es un estado en el que uno no es dependiente. En tal estado, uno es capaz de cuidarse a sí mismo con los recursos disponibles, sin necesidad de la ayuda de otra persona. Este estado se conoce como ‘svastha’ en sánscrito.”

La atención individualizada es una característica muy particular en la enseñanza de T. Krishnamacharya y T.K.V. Desikachar. La persona que busca atención individual, recibe la atención exclusiva de la persona que enseña, con la que, mediante un contacto regular, va estableciendo un vínculo cada vez más profundo. A través de ese contacto directo, la persona que enseña le diseña una práctica muy específica, dirigida a resolver la cuestión más prioritaria que tenga la persona en esos momentos. En sesiones individuales posteriores se evalúan los progresos y se modifica, adapta o evoluciona la práctica en la dirección que más se ajuste a las necesidades que en ese momento tenga la persona.

En los tratamientos médicos tradicionales de una patología o enfermedad, la persona o paciente tiene un papel pasivo. La responsabilidad de “curar” al paciente recae sobre el sanitario, la función del paciente es únicamente su cooperación en tomar el tratamiento prescrito. En este modelo, el sanitario evalúa las diferentes pruebas diagnósticas y sugiere la aplicación de un tratamiento, el paciente es un objeto pasivo cuya principal responsabilidad es cumplir con el tratamiento prescrito.

La atención individualizada de yoga atiende a los síntomas específicos de cada persona, su estado emocional o psicológico y los posibles efectos secundarios en los diferentes niveles o envolturas de la persona, como inquietud, insomnio, estreñimiento, etc. Este acercamiento del yoga es totalmente complementario con la atención médica.

La medicina aporta grandes pruebas diagnósticas y tratamientos muy efectivos en todas las áreas. Lo cual facilita una información y un alivio o reducción de los síntomas, que permite que el yoga pueda equilibrar el organismo, haciendo que los tratamientos médicos sean más efectivos y a su vez minimizar los posibles efectos secundarios que éstos puedan tener.

Śrī T Krishnamacharya definía Yoga como, “asastra sastra en cikitsa”, cirugía sin instrumentos. Con la idea de que el Yoga puede potencialmente promover una transformación en múltiples dimensiones, mientras permanece en su enfoque no invasivo, ya que utiliza los recursos propios que la persona tiene fácilmente a su disposición.

La medicina tiende a ver a la persona desde la perspectiva de su patología o desde la disfuncionalidad del sistema del cuerpo que se vea afectado, como el digestivo, el respiratorio, el circulatorio, el endocrino, etc. Cada profesional sanitario se ocupa de su área y si ocurre algo en otro sistema se ocupará el profesional correspondiente.

Sin embargo, según la perspectiva del yoga la persona es vista como un todo, como un organismo compuesto de diferentes dimensiones, que el yoga denomina envolturas: annamaya, la envoltura física; prānāmāya, la envoltura respiratoria o energética; manomaya, la envoltura mental; vijñānamaya, la envoltura emocional, también del discernimiento; ānandamaya, la envoltura más sutil, espiritual.

En realidad, no es nada sencillo establecer una relación causa-efecto de un desequilibrio. Los síntomas de una enfermedad pueden ocurrir en cualquiera de las envolturas, en una o en varias. La causa o causas subyacentes de los síntomas que se manifiestan, pueden estar en la misma dimensión o en cualquier otra dimensión.

El yoga entiende a la persona como parte integral de un sistema ordenado de la naturaleza, que interactúa con un sistema más grande, el universo. El microcosmos y el macrocosmos. Lo que está presente en el macrocosmos, también está presente en el microcosmos del cuerpo. Por ello, el yoga propone una aplicación de sus herramientas que se dirige a la persona y tiene en cuenta todas sus envolturas, como éstas interactúan entre sí y con el macrocosmos, el universo.

Tenemos en cuenta que una persona interactúa con el medio ambiente y esa interacción genera un impacto en la persona y en su medio. Este impacto tiene un efecto en ambas direcciones, del medio ambiente al estado de salud de la persona y viceversa, es necesario tenerlo en consideración a la hora de elaborar una práctica de yoga progresiva y evolutiva.

En este contexto, la persona que solicita la atención individual es responsable de ser consecuente con su requerimiento. Por ello, es responsable de implementar la práctica individualiza con regularidad, con convicción y entusiasmo. La persona que enseña puede transmitir la técnica, pero el poner en práctica la experiencia de esa técnica, es responsabilidad de la persona que solicita la atención. Es por esta razón por la que T. Krishnamacharya presentaba el yoga como una herramienta en la que la persona que busca la atención genera por sí misma su propia estabilidad y equilibrio, svātantryam.

Para describir el vínculo entre el cuerpo y la mente podemos utilizar una analogía. La mente es una parte tan importante del sistema del ser humano como lo es el cuerpo. Si consideramos el cuerpo como un templo, la mente es el interior del templo, el santuario, mientras que la conciencia interior corresponde con el sancta sanctórum del templo. Si al entrar en el templo vemos que carece de limpieza en el exterior, ello no nos invitaría a adentrarnos, ya que tendríamos nuestras dudas sobre el estado del sancta sanctorum.

Por el contrario, si el patio, la entrada al templo, está impecable, limpio, cuidado y sin embargo, el interior carece de santidad, entonces, visitar el interior del templo sería inútil.

De la misma manera sucede con el cuerpo y la mente. Es muy importante que el cuerpo esté limpio y sano. Sin embargo, si sólo el cuerpo está limpio, no es suficiente. La mente también debe estar libre de impurezas como el odio, el miedo, las falsas identificaciones, los malos entendidos, la confusión.

Debemos respetar el cuerpo, pero esto en sí mismo no es un fin. Si el cuerpo está sucio, no podemos entrar en el santuario interior. De la misma manera, si el santuario interior está sucio, entonces, el poseer un cuerpo físico sano y bien parecido no sirve de nada.

Una persona que, aparentemente podría parecer impedida o incapaz, puede poseer una fuerza tremenda. Podría hacer cosas notables debido a esta fuerza interior. Al mismo tiempo, una persona puede tener una apariencia sorprendentemente atractiva y tener una actitud mental contraria a su apariencia física. No se puede descuidar el propio cuerpo y al mismo tiempo generar estabilidad mental y calidad en nuestros procesos mentales, cuerpo y mente son igual de importantes.

El Yoga, a través de su amplia gama de herramientas, puede actuar sobre el cuerpo y la mente de forma global, posibilitando que la persona adquiera por sí misma estabilidad y equilibrio físico y mental. La utilización del yoga para promover el bienestar implica que nosotros, como practicantes, tenemos que responsabilizarnos de realizar el “trabajo” que ello implica. Ser participantes activos en el proceso de generar nuestra propia salud y bienestar, mediante nuestra involucración directa en el proceso. Esta participación activa, sólo puede suceder cuando sentimos que nuestra motivación surge desde la estabilidad de nuestro interior.

Contenido basado en el artículo “At the very heart of Yoga” de Nrithya Jagannathan, Darshanam de junio de 2021, Krishnamacharya Yoga Mandiram.

Continuará en una Segunda Parte de título: La aplicación de las herramientas del Yoga.

Santiago Cogolludo Fernández
Santiago Cogolludo Fernández
Profesor de Yoga y de Yoga Terapia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



 

Asana Yoga Newsletter

Déjanos tu email y te mantendremos informado de nuestras actividades

Nunca compartiremos tu email con nadie y solo te haremos llegar info de Asana Yoga