Talleres de Relajación: Curso 2015-2016
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La Meditación, qué es y cómo comenzar

La meditación no es únicamente para profesionales.

Quizá hoy en día la palabra “meditación” nos sugiere la imagen de un yogui o un monje budista sentado en posición de loto y con espalda totalmente erguida y totalmente interiorizado. Esta imagen puede hacer que nos distanciemos de nuestra capacidad de meditar y que concibamos la meditación como algo lejano, de otra cultura, accesible solo a personas especiales. Sin embargo, esta imagen es la de un meditador profesional que dedica su vida a la meditación y a su realización espiritual. Es como si comparáramos nuestros paseos por la montaña, para mantenernos en forma, con la carrera de 1.500 metros lisos de un atleta de elite que ha dedicado su vida al deporte.

 

La meditación es asequible a todos nosotros.

Por ello hay que situar la meditación en el contexto adecuado. La meditación no es algo extraño al ser humano, se podría decir que es algo inherente al ser humano, que traemos de serie. Es decir que nacemos con esta capacidad y de hecho meditamos aunque no seamos conscientes de ello, de la misma manera que tenemos la capacidad de andar y correr.

 

La meditación es una capacidad innata.

La escultura del Pensador de Rodin, es un ejemplo de una persona en un estado meditativo. Seguramente en algún momento nos hemos sorprendido a nosotros mismos en una posición contemplativa o reflexiva. Por ejemplo, sentados a una mesa con el codo apoyado en la mesa y la mano en la frente, gesto inconsciente que estimula esa actitud de introspección. Seguro que también hemos visto a otras personas, que nada saben de la meditación o el yoga, en una actitud similar.

 

La meditación en la vida cotidiana.

La meditación podría ser sinónimo de reflexión, contemplación, interiorización, pensamiento profundo, maduración, introspección. Todas ellas acepciones comunes y que habremos utilizado en alguna ocasión. Esto nos hace ver que la meditación ya está presente en nuestro lenguaje y en nuestra vida.

 

La meditación de la mano de âsana (posturas) y prânâyâma (respiración).

La práctica del yoga (âsana) y el control de la respiración (prânâyâma) nos llevan de la mano hacia la meditación. De hecho, la práctica de âsana es una meditación sobre el cuerpo, la respiración, etc. Cuando comenzamos la sesión llevamos la atención a la respiración y durante la sesión llevamos la atención a diferentes partes del cuerpo. Observamos que sucede y para ello necesitamos estar atentos y concentrados, en una actitud meditativa. Ya ves, si has practicado yoga, ya has estado meditando, a lo mejor, sin darte cuenta.

 

La meditación: el objeto de atención.

Cuando nos sentamos a meditar lo que hacemos es llevar la atención a un objeto de meditación. Este objeto puede ser externo al cuerpo o interno como por ejemplo la respiración. La respiración es un buen objeto de meditación ya que está siempre con nosotros y nos facilita un conocimiento del estado de nuestra mente. Si nuestra mente esta pesada la respiración también lo será, si estamos agitados nuestra respiración también lo estará, si estamos tranquilos nuestra respiración será fluida y relajada y así con los diferentes estados mentales.

 

La meditación nos hace consciente de lo que hay en nuestra mente. ¡No asustarse!

Al concentrar la atención en un punto, el objeto de meditación, nuestra agitación mental poco a poco se va calmando. Cuando empezamos a meditar muchas veces nos sorprendemos de la cantidad de pensamientos que pasan por nuestra cabeza cuando nosotros creemos que estamos tranquilos. No hay que asustarse, simplemente ahora observamos o tomamos conciencia de lo que antes no habíamos visto. Es como ponerse las gafas y ver el polvo que hay en la habitación, pues nada, a limpiar.

 

La meditación: como comenzar.

Empezar a meditar es como otras prácticas, requiere que nos lo tomemos con calma, paciencia, perseverancia, y un profesor que nos guíe con habilidad y lo demás depende de nosotros.

 

La meditación: la postura.

Hay que considerar la postura adecuada, que puede ser incluso sentado en una silla, lo principal es que la columna vertebral esté erguida. Si no has visto el video sobre cómo sentarse para meditar, puedes verlo a continuación o en nuestro canal de YouTube):

La meditación mantiene nuestra salud mental, emocional y física.

La meditación es la gimnasia de la mente y del espíritu. Mantiene nuestra salud mental, emocional y física. Es un método para conocer cómo somos realmente. Como funcionamos a todos los niveles. Es una manera de experimentar otra realidad, el yo interior, es una aventura, es estar con nosotros mismos, un refugio, una declaración de intenciones, una manera de limpiarse y aclararse, de cambiar, una experiencia, una manera de conectar con el universo, con todos los seres, con nuestra conciencia con la conciencia universal.

 

Puedes asistir a las sesiones de meditación que hace Âsana Yoga los últimos viernes de cada mes a las 7 de la tarde. Confirma las fechas llamando al 949 21 45 46 o pincha en actividades. También puedes hacer un trabajo personalizado en una Sesión Individual o de Yoga Terapia.

Buena práctica.

Santiago Cogolludo Fernández
Santiago Cogolludo Fernández
Profesor de Yoga y de Yoga Terapia

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